![lightning](http://www.evangelismobiblico.com/wp/wp-content/uploads/2008/10/lightning.jpg)
Muchos ven al evangelismo bíblico y al uso de la Ley en el evangelismo como una manera poco amorosa de compartir el evangelio. La mayoría de personas vive pensando en que Dios ama a todos y simplemente está con los brazos abiertos esperando que lo acepten. Es común escuchar que alguien dice que no debemos predicar el Juicio de Dios, sino de hablar del amor de Dios por el pecador. ¿Qué tal si vemos algunos versos para tener una perspectiva bíblica del tema?
“Los insensatos no estarán delante de tus ojos; Aborreces a todos los que hacen iniquidad.” Salmos 5:5
“Dios es juez justo, Y Dios está airado contra el impío todos los días.” Salmos 7:11
“Jehová prueba al justo; Pero al malo y al que ama la violencia, su alma los aborrece. Sobre los malos hará llover calamidades; Fuego, azufre y viento abrasador será la porción del cáliz de ellos.” Salmos 11:5-6
Porque los ojos del Señor están sobre los justos,
Y sus oídos atentos a sus oraciones;
Pero el rostro del Señor está contra aquellos que hacen el mal. 1 Pedro 3:12
Dios es amor y ama la justicia (Salmos 11:7), por ello, Dios aborrece al pecado y al pecador, al malo. ¿Quieres saber lo malo que eres? Mira atentamente la ley moral que Dios ha escrito en tu corazón: Tu conciencia (Romanos 2:14, Exodo 20). El pecador necesita que esta ley moral le muestre la verdadera naturaleza de su pecado (Romanos 7:7). Así verá lo en gran manera pecaminoso que es su camino (Romanos 7:12), y entonces podrá entender el Juicio de Dios que viene. Y que si es hallado en sus pecados, no tendrá escapatoria (Romanos 3:19-20).
Debemos advertirle que debe huir de la ira venidera, y en ese día lo único que importará es la justicia (Proverbios 11:4). Dios juzgará a cada hombre con justicia (Hechos 17:30-31). Pero Dios no quiere que ninguno perezca, sino que todos los hombres procedan al arrepentimiento (2 Pedro 3:9). En un momento del tiempo, de tal manera amó Dios al mundo (Juan 3:16) que ha dado a Su Hijo Jesucristo. El pagó por nuestro crimen en la Cruz. Pagó la multa que la ley pide por la rebeldía, fue nuestro Sustituto (Romanos 3:25).
Queremos que los pecadores puedan hallar la gracia y entonces que estén en el amor de Dios que tenemos sólo a través de Cristo Jesús (Romanos 8:39). Por ello, debemos predicarles la Ley de Dios para que entonces clamen como lo hizo David:
1 Ten piedad de mí, oh Dios, conforme a tu misericordia;
Conforme a la multitud de tus piedades borra mis rebeliones.
2 Lávame más y más de mi maldad,
Y límpiame de mi pecado.
3 Porque yo reconozco mis rebeliones,
Y mi pecado está siempre delante de mí.
4 Contra ti, contra ti solo he pecado,
Y he hecho lo malo delante de tus ojos; Salmos 51:1-4
Todo hombre debe someterse al Señor Jesucristo en arrepentimiento y fe, y se nos ha mandado predicarlo así (Hechos 20.21).
No hay manera más amorosa de preocuparse por alguien que predicándole el evangelio bíblicamente. Entendiendo esto, sabemos que la frase “Dios aborrece al pecado, pero ama al pecador” no es cierta, no es bíblic ni correcta. ¡Dejemos los métodos y las ideas de los hombres! Fundamenta todo lo que crees en un estudio serio de la Palabra de Dios, y ¡sal a buscar un pecador para testificarle!
Nota: el término “pecador” en este artículo hace referencia a alguien inconverso, un impío, que no está en el amor de Dios (Romanos 8:39), sino bajo la ira de Dios. Uso el término igual a como lo usa el libro de Proverbios 11:30-31.
0 comentarios:
Publicar un comentario